miércoles, 16 de marzo de 2016

Dios hubiera dicho ...Baruch Spinoza by: Manel Ballester








Este mes os propongo conocer a Baruch Spinoza; Personalidades como Schleiermacher, Goethe, Hegel, Schelling coinciden en que Spinoza es el padre del pensamiento moderno.


Albert Einstein  fue interrogado en una ocasión por el rabino Herbert S. Goldstein sobre si creía o no en Dios. Einstein respondió:
 “Creo en el Dios de Spinoza, quien se revela así mismo en una armonía de lo existente, no en un Dios que se interesa por el destino y las acciones de los seres humanos”.



Frases de Baruch Spinoza: DIOS HUBIERA DICHO 

-Deja ya de estar rezando y dándote golpes en el pecho! Lo que quiero que hagas es que salgas al mundo a disfrutar de tu vida.

-Quiero que goces, que cantes, que te diviertas y que disfrutes de todo lo que he hecho para ti.


-¡Deja ya de ir a esos templos lúgubres, obscuros y fríos que tú mismo construiste y que dices que son mi casa.


-Mi casa está en las montañas, en los bosques, los ríos, los lagos, las playas. ahí es en donde vivo y ahí expreso mi amor por ti.


-Deja ya de culparme de tu vida miserable; yo nunca te dije que había nada mal en ti o que eras un pecador, o que tu sexualidad fuera algo malo.


-El sexo es un regalo que te he dado y con el que puedes expresar tu amor, tu éxtasis, tu alegría. Así que no me culpes a mí por todo lo que te han hecho creer.


-Deja ya de estar leyendo supuestas escrituras sagradas que nada tienen que ver conmigo. Si no puedes leerme en un amanecer, en un paisaje, en la mirada de tus amigos, en los ojos de tu hijito… ¡No me encontrarás en ningún libro!


-Confía en mí y deja de pedirme. ¿Me vas a decir a mí como hacer mi trabajo?


-Deja de tenerme tanto miedo. Yo no te juzgo, ni te critico, ni me enojo, ni me molesto, ni castigo. Yo soy puro amor.


-Deja de pedirme perdón, no hay nada que perdonar. Si yo te hice… yo te llené de pasiones, de limitaciones, de placeres, de sentimientos, de necesidades, de incoherencias… de libre albedrío ¿Cómo puedo culparte si respondes a algo que yo puse en ti? ¿Cómo puedo castigarte por ser como eres, si yo soy el que te hice? ¿Crees que podría yo crear un lugar para quemar a todos mis hijos que se porten mal, por el resto de la eternidad? ¿Qué clase de dios loco puede hacer eso?


-Olvídate de cualquier tipo de mandamientos, de cualquier tipo de leyes; esas son artimañas para manipularte, para controlarte, que sólo crean culpa en ti. Respeta a tus semejantes y no hagas lo que no quieras para tí. Lo único que te pido es que pongas atención en tu vida, que tu estado de alerta sea tu guía.


-Amado mío, esta vida no es una prueba, ni un escalón, ni un paso en el camino, ni un ensayo, ni un preludio hacia el paraíso. Esta vida es lo único que hay aquí y ahora y lo único que necesitas.


-Te he hecho absolutamente libre, no hay premios ni castigos, no hay pecados ni virtudes, nadie lleva un marcador, nadie lleva un registro.


-Eres absolutamente libre para crear en tu vida un cielo o un infierno.


-No te podría decir si hay algo después de esta vida, pero te puedo dar un consejo. Vive como si no lo hubiera. Como si esta fuera tu única oportunidad de disfrutar, de amar, de existir.


-Así, si no hay nada, pues habrás disfrutado de la oportunidad que te di.


-Y si lo hay, ten por seguro que no te voy a preguntar si te portaste bien o mal, te voy a preguntar ¿Te gustó?… ¿Te divertiste?… ¿Qué fue lo que más disfrutaste? ¿Que aprendiste?…


-Deja de creer en mí; creer es suponer, adivinar, imaginar. Yo no quiero que creas en mí, quiero que me sientas en ti. Quiero que me sientas en ti cuando besas a tu amada, cuando arropas a tu hijita, cuando acaricias a tu perro, cuando te bañas en el mar.


-Deja de alabarme, ¿Qué clase de Dios ególatra crees que soy?


-Me aburre que me alaben, me harta que me agradezcan. ¿Te sientes agradecido? Demuéstralo cuidando de ti, de tu salud, de tus relaciones, del mundo. ¿Te sientes mirado, sobrecogido?… ¡Expresa tu alegría! Esa es la forma de alabarme.


-Deja de complicarte las cosas y de repetir como perico lo que te han enseñado acerca de mí. Lo único seguro es que estás aquí, que estás vivo, que este mundo está lleno de maravillas. ¿Para qué necesitas más milagros? ¿Para qué tantas explicaciones?


-No me busques afuera, no me encontrarás. Búscame dentro… ahí estoy, latiendo en ti.”







“los hombres suponen generalmente que todas las cosas naturales actúan, como ellos, por un fin; más aun, dan por seguro que el mismo Dios dirige todas las cosas a un fin, puesto que dicen que Dios las hizo todas por el hombre y al hombre para que le rindiera culto”. Ética… Primer Capítulo, Apéndice [A]



Algunos filósofos han interpretado el panteísmo de Spinoza como realmente un "materialismo", al eliminar la dualidad cartesiana y considerar que la mente y el cuerpo son una misma sustancia. Por otro lado, pocos filósofos han dotado a la mente de un poder tan vasto como Spinoza, para quien la intuición no sólo es la cualidad suprema del intelecto sino que es capaz de conocer a Dios a través de las ideas. "El conocimiento de la esencia eterna e infinita de Dios que cada idea involucra es adecuado y perfecto", escribió. "La mente humana tiene un conocimiento adecuado de la esencia eterna e infinita de Dios". Si podemos creer en esta cita recabada por el Huffington Post, Einstein no concebía el Dios de Spinoza como meramente material: "Cualquiera que se involucra seriamente en la ciencia se convence de que un espíritu se manifiesta en las leyes del universo, el cual es vastamente superior al hombre".